Fallece Sor Concepción Viviente el viernes 27 de enero. Nos unimos a las Hijas de la Caridad en el recuerdo y reconocimiento de una vida llena, entregada a los demás, 

 

Nombrada por Escuelas Católicas, formó parte del Patronato de esta Fundación desde junio de 2001 hasta abril de 2015. Un largo período en el que Sor Concepción, con la ilusión que la caracterizaba, aportó experiencia y visión de futuro en el mundo de la Educación. Siempre tendrá un lugar destacado entre nosotros.

Reproducimos a continuación el texto de Julián del Olmo, leído en la Eucaristía de acción de gracias este fin de semana, que nos parece refleja muy bien lo que fue su vida. Estamos seguros de que seguirá trabajando por esta Fundación.

A Sor Concepción Viviente

VINO Y SE FUE

Vino y se fue…

deprisa

porque la reclamaban urgentemente

¿quién la solicitaba con tanta urgencia?.

 

Vino…

para decirnos

con palabras y obras

que la Vida es Bella

(y corta)

y hay que vivirla con intensidad

con ilusión

y con alegría.

 

Vino y se fue…

dejándonos una herencia

de valores que no cotizan en bolsa

pero que debemos administrar,

con sabiduría y generosidad,

porque hay mucha riqueza en juego

y muchos pobres mendigando en nuestra puerta.

 

Vino y se fue…

pero antes de partir

nos enseñó a Vivir

a Creer

a Sufrir

a Soñar

y a Morir.

 

Vino y se fue…

porque la estaban esperando

y no quería llegar tarde a la cita

¡hay personas a las que no se les puede hacer esperar!.

 

Vino y se fue…

Se fue porque quería Vivir

y aquí se estaba muriendo.

(“Viviente” tenía grabado en su ADN)

 

Vino y se fue…

¿Queréis saber el secreto?

Se fue porque se había enamorado

del Dios de la Vida

y los enamorados quieren estar juntos.

¡Que sean muy felices!